5 grandes ventajas de la respiración profunda y lenta del yoga

Los ejercicios de respiración profunda, que puedes practicar desde el lugar y momento que desees, conllevan numerosas ventajas para tu salud física y mental. Repasamos cuáles son y cómo ponerlos en práctica.

En yoga se denomina pranayama al conjunto de técnicas de respiraciónenmarcadas en la práctica de esta disciplina, cuyo propósito es controlar aquello que la tradición del Yoga llamó prana, en sánscrito, referente a la energía cósmica. A día de hoy, seas o no practicante habitual de yoga, puedes llevar a cabo diversos ejercicios de respiración profunda para mejorar tu salud tanto física como mental, eliminando toxinas, emociones negativas y reduciendo problemas como el estrés o la ansiedad.

Pese a que tal vez no le otorgues a la respiración la importancia que se merece,esta afecta a tu salud cardiovascular, a la calidad de tus digestiones, al control de peso o a la propia felicidad, ya que esta clase de ejercicios desencadenan liberación de endorfinas, responsables en buena parte de las sensaciones de bienestar. Repasemos con más calma cuáles son los beneficios principales de practicar la respiración lenta y profunda todos los días.

Por qué deberías practicar la respiración profunda a diario

  • Relajación: Las técnicas de respiración son esenciales para poner en práctica la meditación pero además, respirar de forma lenta, profunda y rítmica rebaja tu pulso, relaja tus músculos y actúa sobre el sistema nervioso parasimpático. Más oxigeno llega a tu cerebro, rebajando la ansiedad, cuya reacción -relacionada con la adrenalina y el cortisol- está ligada a problemas como las enfermedades cardiovasculares, insomnio, hipertensión, indigestiones, aumento de infecciones y enfermedades autoinmunes.
  • Desintoxicación: Los buenos hábitos de respiración contribuyen al buen funcionamiento de tu sistema linfático, liberando toxinas dañinas. Tu sistema nervioso mejora debido al aumento de la oxigenación, la cantidad de sangre aumenta y tus glándulas se rejuvenecen, especialmente las pituitarias y pineales.
  • Mejora de la circulación: La respiración lenta y profunda reduce la carga de trabajo del corazón, desciende la tensión sanguínea, aumenta la presencia del oxígeno en sangre y dilata tus vasos sanguíneos, logrando que la presión arterial vuelva a un nivel normal.
  • Mayor capacidad pulmonar: Tus pulmones estarán más sanos y fuertes con esta práctica, aumentarás tu capacidad torácica y la elasticidad tanto de estos órganos como del tórax. Los beneficios se sienten mucho más allá de haber finalizado el ejercicio.
  • Asimilación de los alimentos: Los órganos digestivos y abdominales como el estómago, el intestino, el hígado o el páncreas reciben más oxígeno y funcionan con más eficacia debido al masaje ejercido por el diafragma. También es fundamental para controlar el peso, ya que el oxígeno alimenta tejidos y glándulas en caso de que sea insuficiente y ayuda a quemar las grasas cuando existe sobrepeso.

Cómo poner en práctica un ejercicio de respiración profunda

Aunque puedes encontrar una variedad de ejercicios y técnicas de pranayama en portales como Widemat, te recomendamos empezar por un ejercicio sencillo de respiración profunda, que puedes practicar durante diez minutos al día en postura sentada o acostado en un lugar tranquilo y cómodo. Relaja los músculos detectando aquellas zonas de tu cuerpo que experimentan tensión y a continuación, comienza a inhalar y exhalar profundamente, dejando que la exhalación dure un poco más que la inhalación. Puedes contar mentalmente o a través de tus pulsaciones para guiarte.

Recuerda llenar y vaciar los pulmones por completo, llevando el aire hasta tu abdomen y comprobando cómo tu estómago sube y baja. Puedes poner música relajante, ruido blanco o sonidos de la naturaleza como la lluvia para relajarte mientras lo realices.

Fuente | The Nourished Life